Bélgica, un destino fabuloso en el centro de Europa

Es difícil pensar en una tierra tan pequeña pero al mismo tiempo tan fascinante. Este país es en realidad uno de los lugares más interesantes de Europa y es una lástima que muchas personas lo vean solamente como un sitio lleno de gente trajeada y coches oficiales, en vez de un lugar para descubrir, conocer y disfrutar de su inmensa diversidad.

¿Cuántos países, a pesar de su reducido tamaño, pueden presumir de poseer ciudades tan maravillosas como Brujas, Amberes o Gante?  Y qué decir de su importancia histórica en el continente durante siglos, desde la época romana o Waterloo, hasta convertirse en la sede operacional de la Unión Europea.

Bélgica, por supuesto, tiene su propia idiosincrasia – como la intensa rivalidad entre la región flamenca del norte y el sur francófono. Los belgas son gente orgullosa de su cultura y su lugar en el mundo, y han conseguido modernizar su oferta turística con un gran número de alojamientos con encanto y hoteles de diseño.

Además, un país que es conocido por sus patatas fritas, chocolates y que produce más de 80 tipos de cerveza siempre merece todo nuestro respeto.

Bélgica - hoteles con encanto, casas rurales y apartamentos

Bélgica, con su rica historia, impresionante arquitectura, deliciosa cocina y cultura vibrante, ofrece una variedad de destinos y alojamientos para los viajeros.

Una de las ciudades más populares para visitar es Bruselas, la capital de Bélgica. Aquí, los visitantes pueden explorar la histórica Grand Place, maravillarse con el Atomium e sumergirse en el centro administrativo de la Unión Europea. Bruselas ofrece una variedad de hoteles para adaptarse a diferentes preferencias y presupuestos. Desde alojamientos de lujo en el centro de la ciudad hasta acogedores hoteles boutique escondidos en encantadores barrios, hay algo para todos.

Otro destino encantador en Bélgica es Brujas, a menudo llamada la "Venecia del Norte". Esta pintoresca ciudad cautiva a los visitantes con su arquitectura medieval y sus canales serpenteantes. Los alojamientos en Brujas incluyen hoteles boutique y acogedores bed and breakfasts, muchos de los cuales se encuentran en edificios históricos, lo que añade encanto y carácter a la ciudad.

Gante, con su mezcla de atracciones medievales y modernas, es otra ciudad imprescindible en Bélgica. Aquí, los viajeros pueden explorar el castillo medieval de Gravensteen, pasear por el vibrante paseo marítimo de Graslei y admirar la impresionante catedral de San Bavón. Gante ofrece una variedad de opciones de alojamiento, desde elegantes hoteles boutique hasta cómodas casas de huéspedes.

Más allá de las ciudades, Bélgica cuenta con un hermoso paisaje rural y encantadores pueblos pequeños. La región de las Ardenas, conocida por sus colinas ondulantes y densos bosques, ofrece un escape tranquilo. Los visitantes pueden encontrar alojamientos que van desde acogedores posadas rurales hasta pintorescas casas de campo, lo que les permite sumergirse en la belleza natural de la zona.

Ya sea que prefieras las bulliciosas ciudades o el apacible campo, Bélgica cuenta con una diversidad de alojamientos para satisfacer las necesidades y preferencias de todos los viajeros. Desde hoteles de lujo hasta encantadores bed and breakfasts, hay muchas opciones para hacer que tu estancia en Bélgica sea memorable.

Dónde ir en Bélgica

¿Cuántos países de este tamaño pueden alardear de tener ciudades tan bonitas como Brujas, Antwerp, Gante, de las mejores cervezas y cultura gastronómica del mundo, tres lenguas oficiales y el título informal de capital de Europa en Bruselas?

Si viajas a Bélgica puedes utilizar su fantástica red ferroviaria para desplazarte y conocer sitios como Amberes, la ciudad de los diamantes o Dinant, la “hija del Mosa”, una preciosa ciudad situada en la provincia de Namur.

En cualquier caso en un país con más de 2.000 chocolaterías da igual dónde vayas, tienes para elegir.

Gastronomía

Bélgica, el país de la cerveza y el chocolate es, no obstante, mucho más. La cocina de esta región está repleta de creatividad y cada provincia esconde una deliciosa e inolvidable experiencia culinaria, perfecta para todos los gustos. 

En primer lugar, tenemos las patatas fritas, todo un símbolo nacional. En Bélgica se cocinan dos veces en aceite a diferentes temperaturas y poseen una gran variedad de salsas para acompañar.

Los mejillones son otro de los platos típicos del país. ¿Sabías que existen más de treinta formas de cocinarlos? Los belgas son los mayores consumidores de mejillones del mundo y suelen acompañarlos con patatas fritas. Los mejillones “marinières” - elaborados con vino blanco- son considerados el plato nacional de Bélgica.

Los embutidos artesanales también tienen un papel importante en la gastronomía belga. Destaca el “boudin”, un tipo de salchicha de cerdo sazonado. Tiene dos variedades principales el boudin negro y el boudin blanco, dependiendo de la carne que lleven. Pero existen muchos otros tipos: con albaricoques, uvas o setas. Bélgica también es conocido por su salchichón, compuesto de carne de cerdo y de buey.

Bélgica posee un sinfín de tipos de cerveza, ideal para acompañar los platos típicos de cada región. Merece la pena realizar un viaje únicamente para conocer todas sus variedades.

Para terminar, los dulces belgas son otra parte muy importante de su cocina. Los más conocidos son los gofres y los “croustillons”, una pasta cocida en una sartén y espolvoreada con azúcar glass. 

Y no podemos olvidarnos del chocolate. Brujas debe parte de su fama mundial a ser la cuna de multitud de maestros chocolateros gourmet.